Increíble experiencia degustar platillos mexicanos: Slow Food
La consejera internacional de Slow Food en Estados Unidos, Charity Kenyon calificó de increíble la experiencia al conocer y degustar la gastronomía mexicana, sobre todo de alimentos que no conocían.
En entrevista con Notimex, mencionó que ha probado los insectos y las conocidas cuetlas que son las larvas de las mariposas, todo es como una delicia de la comida tradicional mexicana.
“Hemos probado desde el caldo de piedra, platillos a base amaranto y hemos degustado distintos insectos y hasta las larvas. Toda la gastronomía tradicional me ha gustado, es increíble que esta comida ha estado presente por milenios en México”, afirmó.
Charity Kenyon destacó la importancia de conservar y proteger esta cultura gastronómica, de ahí, que uno de los objetivos de Slow Food es la protección de estos alimentos, los cuales se deben preservar a través de consumirlos y salvaguardar este patrimonio milenario.
Subrayó el gran potencial el turismo gastronómico en México, ya que es uno de los países con grandes tradiciones culturales y que se debe dar a conocer ese patrimonio a nivel internacional, un gran potencial para vincularse con otros países.
La consejera de Slow Food Estados Unidos mencionó que hay un gran potencial en el sentido de que México es un ejemplo de cómo se puede promover el turismo gastronómico.
Por su parte, Stephanie Schneiderman, de la empresa Tia Stephanie Tours, dijo que junto con Slow Food es que se lleva a cabo este primer viaje, con el objetivo de llevar a cabo el turismo cultural en donde México tiene una gran riqueza en la materia.
Resaltó que sus compañeros americanos tienen una visión corta de México al sólo pensar en sol y playa, o que es un lugar de frontera y migrantes, sin embargo, con ello pretendemos dar a conocer que la República Mexicana es más que todo eso, al tener una historia profunda y riqueza cultural ancestral.
Mencionó que la ruta que implementaron de gastronomía mexicana inició en Veracruz, con toda esa riqueza, así como su expresión musical, para después pasar a Tuxtepec, Oaxaca en donde hicieron una caminata para probar quelites y la hoja santa.
“Comimos un caldo de piedra un platillo que viene del río en donde se calientan las piedras para cocinar el pescado o marisco, lo cual fue interesante ver el proceso de elaboración”, destacó.
Schneiderman señaló que después fueron a Tehuacán para asistir al Museo del Agua, ahí con el rescate del amaranto y su historia, así como sus beneficios, también acudieron a la comida de insectos, y luego a comunidades dondes nos hemos alimentado.
“En el caso de Puebla –capital- es la primera vez que comemos en un restaurante en donde el pulque, es delicioso en El Mural de los Poblanos, así como el agua de limón con chía”, subrayó.
Indicó que en Tlaxcala acudieron a ver los proyectos del rescate de maíz criollo de colores, y en el Distrito Federal recorrieron el Museo Nacional de Antropología para aprender de los dioses y ver el pasado de México.
- Por: la web -
Artículo: Increíble experiencia degustar platillos mexicanos: Slow Food
En entrevista con Notimex, mencionó que ha probado los insectos y las conocidas cuetlas que son las larvas de las mariposas, todo es como una delicia de la comida tradicional mexicana.
“Hemos probado desde el caldo de piedra, platillos a base amaranto y hemos degustado distintos insectos y hasta las larvas. Toda la gastronomía tradicional me ha gustado, es increíble que esta comida ha estado presente por milenios en México”, afirmó.
Charity Kenyon destacó la importancia de conservar y proteger esta cultura gastronómica, de ahí, que uno de los objetivos de Slow Food es la protección de estos alimentos, los cuales se deben preservar a través de consumirlos y salvaguardar este patrimonio milenario.
Subrayó el gran potencial el turismo gastronómico en México, ya que es uno de los países con grandes tradiciones culturales y que se debe dar a conocer ese patrimonio a nivel internacional, un gran potencial para vincularse con otros países.
La consejera de Slow Food Estados Unidos mencionó que hay un gran potencial en el sentido de que México es un ejemplo de cómo se puede promover el turismo gastronómico.
Por su parte, Stephanie Schneiderman, de la empresa Tia Stephanie Tours, dijo que junto con Slow Food es que se lleva a cabo este primer viaje, con el objetivo de llevar a cabo el turismo cultural en donde México tiene una gran riqueza en la materia.
Resaltó que sus compañeros americanos tienen una visión corta de México al sólo pensar en sol y playa, o que es un lugar de frontera y migrantes, sin embargo, con ello pretendemos dar a conocer que la República Mexicana es más que todo eso, al tener una historia profunda y riqueza cultural ancestral.
Mencionó que la ruta que implementaron de gastronomía mexicana inició en Veracruz, con toda esa riqueza, así como su expresión musical, para después pasar a Tuxtepec, Oaxaca en donde hicieron una caminata para probar quelites y la hoja santa.
“Comimos un caldo de piedra un platillo que viene del río en donde se calientan las piedras para cocinar el pescado o marisco, lo cual fue interesante ver el proceso de elaboración”, destacó.
Schneiderman señaló que después fueron a Tehuacán para asistir al Museo del Agua, ahí con el rescate del amaranto y su historia, así como sus beneficios, también acudieron a la comida de insectos, y luego a comunidades dondes nos hemos alimentado.
“En el caso de Puebla –capital- es la primera vez que comemos en un restaurante en donde el pulque, es delicioso en El Mural de los Poblanos, así como el agua de limón con chía”, subrayó.
Indicó que en Tlaxcala acudieron a ver los proyectos del rescate de maíz criollo de colores, y en el Distrito Federal recorrieron el Museo Nacional de Antropología para aprender de los dioses y ver el pasado de México.
Fuente: notimex