Los grandes intereses norteamericanos no dejarán avanzar más a Trump
Trump ganó también en Nueva York. No obstante, el propio partido conservador pareciera endurecerse en su conjunto cada vez más contra el magnate. Parece que finalmente han entendido que un candidato con ese perfil estaría destinado a perder la Presidencia. Su impopularidad entre las minorías, la izquierda y el centro norteamericano ya es muy sólida. La reconciliación se antoja imposible y 12 años fuera de la casa blanca suena a muchos años.
Las altas esferas de poder en Estados Unidos saben que es posible negociar los intereses cupulares a través de cualquiera, menos de Trump porque tiene una corriente opositora demasiado fuerte, la ingobernabilidad sería una posibilidad muy real; tampoco con Sanders, sin que lo vean como a un santo, sí están conscientes de que todos los esfuerzos por comprar su simpatía en la época de campaña y precampaña fueron nulos. Sanders ha obtenido pequeños apoyos económicos de más de 7 millones de personas y rechazó los ofrecimientos de los millonarios y de las grandes empresas; así que sólo hay dos opciones para los grandes poderosos del país del norte: Un republicano que no sea Trump, o Clinton, con quien también se pueden entender por debajo de la mesa.